Hoy, prefiero escribir desde la quietud de la sala del computador en el depa de la Anita, dicho sea de paso, mi novia por el último año y meses.
Lo que me convoca en este momento de incertidumbres, mientras escucho los extraños riffs de Spinetta en Pescado Rabioso, me acuerdo de los sentimientos que en mí despiertan la canción Cementerio Club. Un tema donde nada parece hacer sentido, y, sin embargo, la búsqueda del sentido parece estar atada al orden armonico de la canción misma.
Eso me hace pensar, ya a las 3 de la mañana, en crear un ideario, un ABC del votante promedio. Es lógico pensar,
¿cómo mierda vota un weon que jamás se ha puesto a pensar en nada más que llevar comida para la casa?
Asi comienza esta historia....
